1. Un año para olvidar
Sin duda, 2025 no ha sido un buen año para las ONG y las agencias humanitarias. USAID cerró sus operaciones, lo que redujo la financiación de programas a escala mundial en 21.700 millones de dólares —una cantidad enorme—, con consecuencias directas para las operaciones. Los gobiernos redujeron el gasto en ayuda, lo que empeoró aún más las perspectivas de financiación.
Conocemos la cruda realidad: miles de trabajadores humanitarios fueron despedidos y se redujeron el alcance y la profundidad de los programas, ya que las agencias humanitarias tuvieron que recortar sus presupuestos. Fue un efecto dominó que se propagó desde las organizaciones más grandes hasta las más pequeñas.
Sin embargo, al mismo tiempo, ha aumentado el número de emergencias y conflictos prolongados. Sudán, Gaza, Siria, Ucrania, Yemen, Afganistán, Myanmar, Somalia y la República Democrática del Congo fueron focos de asistencia humanitaria.
Como consecuencia, la ayuda disponible se ha tenido que repartir entre más necesidades.
Sin embargo, mientras se acercan las fiestas de Navidad y el cambio de año, también es momento de mirar a 2026 con esperanza.
2. Afrontar la realidad
Una parte considerable de la financiación ha desaparecido. La ayuda gubernamental, tanto directa como indirecta, representaba una parte importante de los ingresos de algunas agencias humanitarias, en particular de los organismos de la ONU. Por ejemplo, en 2024, los ingresos del sector público de UNICEF representaron el 74 % de sus ingresos totales, es decir, 6.070 millones de dólares. El cierre de USAID por sí solo tiene un impacto considerable en su presupuesto.
Las consecuencias son graves: crisis sanitarias a medida que reaparecen enfermedades que las agencias humanitarias habían logrado contener, colapso humanitario y sistemas sometidos a una presión extrema, sobre todo en los países de renta baja.
El sector se enfrenta a grandes desafíos y debe adaptarse a esta nueva realidad. La rapidez con la que las agencias humanitarias y las ONG sean capaces de adaptarse será un factor decisivo para su supervivencia como organizaciones relevantes y, aún más importante, para el futuro de las personas a las que ayudan.
3. Tres acciones para adaptarse
La biología nos ofrece lecciones interesantes. La teoría de la selección natural nos dice que los organismos que no se adaptan a su entorno no sobreviven. Lo mismo ocurre con las organizaciones humanitarias en este entorno incierto, dinámico y cambiante: deben ser ágiles, adaptarse con rapidez y anticiparse a las dinámicas de un mundo lleno de desafíos.
Proponemos tres acciones simultáneas:
a) Buscar de forma inteligente fuentes de financiación alternativas
b) Asumir el riesgo como fuente de éxito futuro
c) Transformarse mediante la Transformación Digital
a) Buscar de forma inteligente fuentes de financiación alternativas
A medida que disminuye la financiación pública y se vuelve más difícil acceder a ella, es hora de recurrir a fuentes de financiación alternativas. Es momento de volver a conectar con quienes apoyan a las organizaciones, tanto a título individual como colectivo: donantes particulares, empresas y asociaciones sectoriales.
Llegar a las personas exige algo más que pedirles apoyo. Las ONG deben aprender a comunicarse de forma personalizada y gratificante. En una época en la que los compromisos a largo plazo ya no son la norma —por ejemplo, cada vez es menos frecuente tener un empleo para toda la vida—, insistir en pedir a las personas que se comprometan a largo plazo es una estrategia cada vez menos eficaz, sobre todo entre las generaciones más jóvenes. Los nuevos «modelos de negocio», que permiten conectar con ellas mediante el mensaje adecuado y en el momento oportuno, son mucho más prometedores. Pero para ello hay que conocer a cada persona: sus preferencias, sus intereses e incluso sus circunstancias. La mayoría de las ONG aún no están preparadas para hacerlo. En Mourinho Solutions podemos ayudarte no solo a conocer mejor a tus donantes y colaboradores particulares, sino también a prever cuál es el momento adecuado para conectar con ellos.
En cuanto a llegar a las empresas,
es necesario replantear el enfoque de las alianzas. Las alianzas son la clave para implicarlas. Tanto si quieres conseguir su financiación como influir en ellas, debes poner en marcha programas que generen impacto. No te asocies con una sola empresa: incorpora a decenas, incluso a cientos, a tus programas. Diseña programas claros y bien estructurados, alineados con sus objetivos ESG y de RSC. Impúlsalas a colaborar y, poco a poco, conviértelas en donantes y colaboradoras. Puede parecer mucho trabajo y que se necesita un gran equipo, pero
con nuestra plataforma Advancer.World, la plataforma más avanzada para gestionar alianzas, podrás hacerlo de forma eficaz y rápida. Además, gracias a la IA, podrás automatizar gran parte de las tediosas tareas que conlleva.
Las alianzas eficaces y significativas son fundamentales para compensar la pérdida de financiación pública.
b) Asumir el riesgo como fuente de éxito
En un mundo cada vez más incierto, el riesgo está en todas partes. Los productos que funcionaron en el pasado quizá no sean los que den buenos resultados en el futuro (por ejemplo, las donaciones periódicas). Por eso, hay que encontrar nuevos productos y nuevas formas de llegar a quienes apoyan a la organización. Esto significa que debes asumir riesgos mediante la innovación: generar suficientes innovaciones para que, aunque probablemente la mayoría fracase, unas pocas demuestren su valor y formen la línea de productos exitosa del futuro, adaptada al contexto y capaz de garantizar la supervivencia y el éxito de tu organización. Los nuevos productos, modelos de negocio y formas de trabajar se crean mediante un proceso de innovación estructurado.
El desafío consiste en generar innovaciones, en cantidad y calidad, de forma simultánea y económica. Contamos con una amplia experiencia en la implantación de procesos de innovación eficaces; puedes confiar en nuestra experiencia para construir un futuro de éxito para tu organización.
c) Transformarse mediante la Transformación Digital
El Oxford English Dictionary define la transformación como «la acción de cambiar de forma o estructura». La Transformación Digital es la manera más eficaz de cambiar la estructura de tu organización —su organización interna, sus formas de trabajar y sus procesos— para que pueda cumplir su misión y aportar más valor a quienes la apoyan.
La Transformación Digital se guía por los objetivos de la organización, de modo que la excelencia operativa, los procesos, las herramientas, la tecnología, las personas y la cultura se transformen para alcanzarlos. No consiste en digitalizar procesos antiguos ni en utilizar una herramienta nueva. Es un proceso integrado de cambio hacia una organización diferente, mejor adaptada a su entorno y capaz de prosperar. Gracias a nuestra experiencia con ONG y numerosas organizaciones internacionales, desde la Manufactura hasta el Sector Público, somos el socio adecuado para ayudarte a desarrollar una estrategia de Transformación Digital que funcione de verdad y garantice el éxito de tu organización.
4. Hacer realidad la esperanza
Después de un 2025 difícil, hay motivos para tener esperanza en 2026. Las agencias humanitarias y las ONG deben ir más allá de la simple digitalización y llevar a cabo una verdadera Transformación Digital, de manera que la innovación forme parte de su cultura y puedan ser ágiles y conectar con quienes las apoyan.
Siempre puedes contar con Mourinho Solutions como un socio sólido que te ayude a superar estos desafíos y a que tu organización prospere en un mundo en constante cambio. 2026 puede ser el año en que lo consigas. Juntos podemos hacerlo realidad.